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Hierba Gatera Natural Cultivable en maceta Maceta con sustrato y semillas de avena, cebada y trigo, para que la siembres en casa y tu gato tenga hierba viva y tierna. Pensada para gatos de interior sin acceso a jardín y para hogares con plantas que no conviene que mordisqueen.

  • Qué es — hierba de cereal para gatos (no es catnip)
  • Semilla — avena, cebada y trigo
  • Lista para el gato — en torno a 7-10 días desde la siembra

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Formatos que se confunden

Cultivable, cortada, seca o catnip: no son lo mismo

Bajo la etiqueta «hierba gatera» se venden cuatro cosas distintas, con efectos distintos.

Formato Qué es en realidad Qué hace A tener en cuenta
Maceta cultivable Semilla de cereal (avena, cebada, trigo) que siembras tú Aporta hoja viva y fibra fresca que el gato mordisquea Hay que esperar a que germine y regarla
Bandeja ya crecida El mismo cereal, germinado en el punto de venta Lo mismo, sin espera Vida útil corta: llega con parte del ciclo consumido
Hierba seca troceada Cereal deshidratado en bolsa o tarro Aporta fibra, pero pierde jugosidad y textura Muchos gatos la ignoran por falta de humedad
Catnip (Nepeta cataria) Otra planta distinta, de la familia de la menta Actúa sobre el comportamiento por su aroma, no sobre la digestión Una parte de los gatos no reacciona; es rasgo hereditario

Lo que compras aquí es el primer formato: semilla de cereal en maceta para sembrar en casa.

Ficha técnica

Nombre comercial
Hierba Gatera Natural Cultivable Maceta
Modelo / SKU
CT-HIERBA-GATER
Tipo de planta
Hierba de cereal para gatos (no es Nepeta cataria)
Semillas incluidas
Avena, cebada y trigo
Formato
Maceta con sustrato y semilla, para sembrar en casa
Tiempo hasta el uso
Brotes a los 2-3 días; altura de uso en torno a 7-10 días
Duración orientativa
2-4 semanas de maceta útil, según el uso que le dé el gato
Origen
Distribuido desde España
Envío península
Garantía
3 años de garantía legal de conformidad (RDL 7/2021)
Desistimiento
14 días naturales sin justificación (arts. 102-108 RDL 1/2007)
Qué resuelve una maceta cultivable

Cuatro razones para tener hierba de cereal en casa

Ninguna de ellas es medicinal. Son razones de manejo y de convivencia con un gato de interior.

Una planta que sí puede morder

El gato de interior busca vegetación aunque en casa no la haya. Tener hierba de cereal a mano le da un objetivo aceptable y reduce el interés por las plantas del salón, muchas de las cuales son tóxicas para él.

Fresca, no deshidratada

La hoja recién germinada tiene agua y una textura que la hierba seca de bolsa ya perdió. Es la diferencia entre un brote tierno y una brizna de paja, y suele explicar por qué un gato acepta una y rechaza la otra.

Tú controlas lo que crece

La hierba del parque o de un descampado puede llevar herbicida, purines o restos de otros animales. Con una maceta propia sabes qué semilla es, qué sustrato tiene y que nadie le ha echado nada encima.

Ciclo corto y repetible

El cereal germina en días, no en meses. Puedes encadenar siembras y tener siempre una maceta tierna disponible sin depender de que quede existencia en la tienda del barrio.

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Qué conviene saber antes de comprarla

Cuatro puntos que evitan una compra equivocada.

Llega para sembrar, no crecida
Recibes maceta, sustrato y semilla. La hierba la haces tú: hidratas el sustrato, siembras, riegas y esperas. Si lo que buscas es una bandeja verde lista para poner delante del gato el mismo día, este no es el formato.
Logística desde España, no desde Asia
No sustituye al veterinario
La hierba de cereal es enriquecimiento y aporte de fibra. No desparasita, no trata una obstrucción por bolas de pelo ni corrige un problema digestivo de fondo. Si tu gato vomita con frecuencia, pierde peso o hace arcadas sin expulsar nada, la consulta veterinaria va primero.
Modo de empleo

Cómo lo usas

1

Hidrata el sustrato y siembra

Añade agua hasta que el sustrato quede húmedo y esponjoso, esparce la semilla por encima y cúbrela con una capa muy fina. Enterrarla de más retrasa la germinación.

2

Luz indirecta y pulverizador

Ponla donde haya claridad pero no sol directo tras el cristal, y mantén el sustrato húmedo sin encharcarlo. Los primeros brotes suelen asomar en dos o tres días.

3

Ofrécesela a los 7-10 días

Cuando la hoja pase de los ocho centímetros, deja la maceta a su alcance en una zona tranquila, lejos del arenero y del comedero.

Aquí no vas a ver una puntuación

Esta ficha no muestra nota media ni opiniones de compradores. No tenemos todavía un sistema que verifique que quien escribe ha comprado el producto, y una puntuación sin esa comprobación detrás no te sirve para decidir.

Lo que sí puedes contrastar es lo que hay más abajo: qué semilla lleva, cómo germina, cuánto dura la maceta y en qué casos toca ir al veterinario en lugar de comprar una planta. Si compras y quieres contarnos qué tal ha ido, escríbenos a [email protected].

Qué es la hierba gatera cultivable y qué no es

La hierba gatera cultivable es semilla de cereal —avena, cebada y trigo— que siembras en una maceta y que tu gato mordisquea cuando la hoja tiene entre ocho y doce centímetros. Aporta fibra vegetal fresca y un objetivo verde aceptable dentro de casa. No es un medicamento, no desparasita y no cura las bolas de pelo: es enriquecimiento y aporte de fibra, nada más.

El nombre comercial se presta a confusión y merece la pena aclararlo antes de seguir, porque de esa confusión salen la mayoría de las compras fallidas. En castellano se llama «hierba gatera» a dos cosas distintas. Una es esta: brotes de cereal, sin efecto sobre el estado de ánimo del animal, que se comen. La otra es el catnip, Nepeta cataria, una labiada emparentada con la menta cuyo aroma provoca en una parte de los gatos una respuesta breve de revolcones, ronroneo y excitación seguida de calma. Son plantas de familias botánicas distintas y hacen cosas distintas.

Hierba de cereal frente a catnip

Si lo que quieres es que tu gato tenga algo verde que roer, que le llene la boca y que le baje por el tubo digestivo, lo tuyo es el cereal. Si lo que buscas es estimularle para que juegue con un ratón de tela o para que se interese por un rascador nuevo, entonces hablas de catnip, y ese va en otro formato: hoja seca, spray o relleno de juguete.

Sobre el catnip hay un detalle que conviene saber y que evita decepciones: la respuesta no es universal. Es un rasgo hereditario, y una parte considerable de los gatos sencillamente no reacciona. Los gatitos muy pequeños tampoco suelen mostrar respuesta hasta que maduran. Con el cereal no pasa eso: no depende de ningún receptor especial, y la aceptación tiene más que ver con la frescura de la hoja que con la genética del animal.

Por qué los gatos comen hierba

Comer planta es una conducta habitual en gatos sanos, también en los que nunca han pisado la calle. No está del todo cerrado por qué lo hacen, y quien te venda una explicación única y rotunda te está simplificando algo que la etología todavía discute. Estas son las líneas que se manejan.

La fibra y el pelo tragado

Un gato se acicala varias horas al día y su lengua, cubierta de papilas orientadas hacia atrás, arrastra pelo muerto que se traga. Parte de ese pelo avanza y sale con las heces; parte se acumula en el estómago. La fibra vegetal no se digiere, ocupa volumen y estimula el movimiento del tracto digestivo, y esa es la razón por la que se asocia la hierba con la expulsión de pelo, sea por vómito o por vía intestinal. Es una asociación razonable y de sentido común, pero no convierte a la hierba en un tratamiento: si tu gato acumula pelo hasta el punto de tener problemas, el asunto es de cepillado, dieta y revisión veterinaria.

La conducta heredada

Los felinos silvestres también ingieren material vegetal, y una hipótesis con bastante apoyo es que la conducta tiene una función de arrastre de parásitos intestinales: la fibra no digerida aumenta la motilidad y ayuda a desalojar contenido. Esto explica algo que a mucha gente le extraña, y es que un gato coma hierba estando perfectamente sano y sin vomitar después. La conducta no depende de sentirse mal; es previa.

Lo que no explica

Ninguna de estas hipótesis justifica la idea, muy extendida, de que el gato «se automedica» cuando está indispuesto y busca hierba para vomitar. La mayoría de los gatos que comen planta no vomitan después. Si el tuyo sí lo hace de forma sistemática, no estás viendo un mecanismo natural funcionando bien: estás viendo un síntoma, y merece una consulta.

Qué semilla lleva esta maceta y cómo germina cada una

La mezcla es de tres cereales. No son intercambiables del todo: germinan a ritmos parecidos pero dan hojas de carácter distinto, y por eso se venden juntos.

SemillaNombre científicoCómo es la hojaComportamiento en la maceta
AvenaAvena sativaAncha, tierna, de verde claroSuele ser la más aceptada por gatos primerizos; se dobla antes cuando la maceta envejece
CebadaHordeum vulgareEstrecha y algo más firmeGerminación rápida y crecimiento parejo; aguanta bien el mordisqueo repetido
TrigoTriticum aestivumRecta, fibrosa, la clásica «hierba de trigo»La que más resiste el corte y la que mejor rebrota

La germinación no necesita nada especial. El cereal despierta con agua y una temperatura de casa corriente, en torno a dieciocho a veinticuatro grados. Por debajo de quince grados todo se ralentiza y por encima de treinta el sustrato se seca antes de que la raíz agarre. Los primeros puntos blancos de radícula aparecen a los dos o tres días; la hoja levanta de forma visible a partir del cuarto.

Riego, luz y sustrato: la rutina de los primeros diez días

El día de la siembra

Coloca el bloque de sustrato en la maceta y añade agua poco a poco hasta que se hinche y se deshaga. Debe quedar mullido y húmedo, no como un barro. Reparte la semilla por la superficie sin amontonarla en el centro y cúbrela con una capa muy fina del propio sustrato, apenas lo justo para que no quede a la vista. El error más común en esta fase es enterrarla un centímetro: el brote gasta su reserva en salir y llega débil.

Del día uno al tres

Nada de sol directo todavía. Un sitio con claridad basta. Pulveriza una o dos veces al día para que la superficie no se reseque, porque la semilla que se hidrata y luego se seca ya no germina. Si tienes un plato bajo la maceta, puedes regar por abajo y dejar que el sustrato absorba lo que necesite; retira el agua sobrante a los diez minutos para que la raíz no se pudra.

Del día cuatro al diez

Cuando la hoja levanta, la planta pide luz. Una ventana con claridad abundante y sin sol directo detrás del cristal es el sitio ideal: el vidrio concentra el calor y, en verano, en una hora tienes la maceta chamuscada. Con poca luz la hierba crece larga, pálida y se tumba sobre sí misma. Riega manteniendo el sustrato húmedo al tacto y sin charcos.

Nunca abones ni pulverices nada. Esta maceta la va a comer un animal. Ni fertilizante de liberación lenta, ni fungicida, ni jabón potásico, ni agua con restos de lejía del cubo. Si el sustrato viene preparado, no necesita añadidos durante las tres o cuatro semanas que dura el cultivo.

Distinguir moho de raíces

Es la duda que más se repite y casi siempre es una falsa alarma. Alrededor de las raíces jóvenes aparece una pelusa blanca, muy fina, adherida a la propia raíz: son pelos radiculares y son normales. El moho, en cambio, se extiende por la superficie del sustrato en forma de telaraña o de mancha algodonosa, no está pegado a una raíz concreta y suele venir acompañado de olor agrio. Si lo ves, casi siempre es por exceso de agua y falta de ventilación: retira la zona afectada, deja de regar un par de días y abre la ventana. Si ha invadido la maceta, tírala y siembra otra. Con el moho no se negocia si el gato va a comer de ahí.

Cuánto dura la maceta y cómo encadenar cosechas

Una maceta de cereal da entre dos y cuatro semanas de servicio, y la horquilla depende casi por completo de lo mucho que la use el gato. Con un animal que pica poco puedes llegar al mes; con uno que la trata como su pasto particular, se queda corta a los quince días. La señal de retirada es visual: cuando la hoja pasa de verde intenso a amarillento, se tumba y el sustrato empieza a oler, la maceta ha terminado.

Si cortas los tallos con tijeras a tres o cuatro centímetros de la base en lugar de esperar a que el gato los arranque, el cereal rebrota. El segundo corte es más pobre que el primero y el tercero ya casi no merece la pena, pero te da margen. La forma de no quedarte nunca sin hierba tierna es sembrar en escalado: cuando una maceta está lista para el gato, siembras la siguiente. Con diez o doce días de desfase siempre tienes una en uso y otra creciendo.

El sustrato agotado con las raíces se puede compostar o tirar al contenedor de restos orgánicos. La maceta se lava con agua caliente y se reutiliza.

Dónde ponerla y cuánta ofrecer

Colócala en una zona tranquila por la que el gato pase, cerca de donde descansa o precisamente al lado de esa planta que no deja en paz. Lejos del arenero y del comedero: los gatos evitan comer donde eliminan, y una maceta pegada a la bandeja no la va a tocar.

Sobre la cantidad, la mayoría de los gatos se autorregulan: dan cuatro bocados, mastican, y se van. No hace falta racionar. Si el tuyo se lanza y come hasta atragantarse cada vez que la ve, cambia el planteamiento: deja la maceta a la vista solo en ratos cortos y supervisados y coméntalo en la próxima visita al veterinario, porque una avidez así puede tener detrás un problema de comportamiento alimentario o una carencia que la hierba no resuelve.

La hierba es un extra dentro de un manejo que ya funciona. Si el gato tiene un problema digestivo, cepillado insuficiente o una dieta que no le sienta bien, una maceta no lo va a compensar.

Vómito en el gato: cuándo es normal y cuándo toca ir al veterinario

Este es el punto donde más se banaliza. Se ha instalado la idea de que un gato vomita porque es gato, y no es así. Un vómito aislado, con pelo o con hierba, en un animal que sigue activo, come con normalidad y hace deposiciones regulares, no suele significar gran cosa. La frecuencia sostenida es otra historia.

Señales que piden consulta

  • Arcadas repetidas sin expulsar nada. Un gato que hace esfuerzo una y otra vez y no saca nada puede tener una obstrucción. Es motivo de urgencia, más aún si el abdomen está distendido o duele al tocarlo.
  • Vómitos varios días seguidos, o de forma recurrente semana tras semana, aunque cada episodio parezca leve.
  • Sangre fresca o restos oscuros con aspecto de poso de café en el vómito.
  • Decaimiento, esconderse, dejar de saltar o cualquier cambio marcado de actitud.
  • No comer durante más de veinticuatro horas. En el gato el ayuno prolongado tiene consecuencias hepáticas serias; no es cuestión de esperar a ver.
  • Pérdida de peso, aunque coma, o pelaje descuidado y sin brillo.
  • Estreñimiento o ausencia de heces en la bandeja durante más de un par de días.
  • Ingesta de agua muy aumentada junto con los vómitos.

Vomitar bolas de pelo a menudo no es normal

Que un gato de pelo largo expulse una bola de vez en cuando entra dentro de lo esperable, sobre todo en muda. Que lo haga con regularidad, no. Detrás suele haber algo que explica por qué está tragando tanto pelo: un acicalado excesivo por picor, alergia o estrés, un problema de piel, o bien un tránsito digestivo que no está moviendo el contenido como debería. Ninguna de esas causas se arregla con hierba. Se arreglan identificándolas en consulta.

Esta ficha es información general de producto, no consejo veterinario. Cualquier decisión sobre la salud de tu gato —incluida la de introducir hierba en un animal con enfermedad digestiva, renal, dental o en tratamiento— corresponde a su veterinario, que es quien conoce el caso. Ante un cuadro agudo, acude a un centro veterinario en lugar de buscar la respuesta en internet.

Si quieres profundizar, en el blog tienes dos textos que desarrollan esto con más calma: por qué un gato vomita después de comer y prevención de tricobezoares desde la alimentación.

Plantas de interior tóxicas para gatos

Una de las razones por las que tener hierba propia en casa compensa es que redirige el mordisqueo. Y conviene redirigirlo, porque buena parte de la decoración vegetal habitual es tóxica para un gato en grados muy distintos. La lista que sigue no es exhaustiva y no sustituye a la consulta con un profesional, pero cubre lo que suele haber en un salón español.

Riesgo grave: fuera de casa si hay gato

  • Lirios del género Lilium y azucenas de día (Hemerocallis). Son el caso más serio: en el gato provocan fallo renal agudo, y basta con que lama el polen del pelaje o beba el agua del jarrón. No hay dosis segura. Si sospechas contacto, es una urgencia inmediata.
  • Azalea y rododendro. Contienen grayanotoxinas, con efectos digestivos, cardíacos y neurológicos.
  • Cícada (Cycas revoluta), la falsa palmera de interior. Muy hepatotóxica, sobre todo la semilla.
  • Adelfa y tejo. Cardiotóxicas, con margen muy estrecho.
  • Bulbos y tubérculos: tulipán, narciso, jacinto y ciclamen concentran el tóxico en la parte enterrada.

Irritación oral por oxalato cálcico

Este grupo es el que más disgustos leves da, porque son las plantas de interior más vendidas. Al morderlas liberan cristales de oxalato cálcico insoluble que producen dolor bucal inmediato, babeo, zarpazos a la boca e hinchazón; en casos con edema importante puede comprometerse la respiración.

  • Potos (Epipremnum aureum) y filodendro.
  • Monstera deliciosa y el resto de aráceas trepadoras.
  • Difenbaquia, de las más irritantes del grupo.
  • Anturio, calla y espatifilo.

Molestias digestivas

  • Sansevieria (lengua de suegra) y aloe vera, por sus saponinas: vómito y diarrea.
  • Ficus benjamina, cuyo látex irrita boca y piel.
  • Hiedra común (Hedera helix).
  • Crasas y euforbias con látex lechoso, irritantes al contacto.

Verde que sí puedes tener

No hace falta vaciar la casa. Entre las plantas de interior que no figuran como tóxicas para gatos están la calathea, la maranta, la peperomia, la palmera areca, la kentia (Howea forsteriana), la Chamaedorea elegans, el helecho de Boston (Nephrolepis exaltata), la fittonia y la hypoestes. Y, por supuesto, el propio cereal de esta maceta. Aun con plantas no tóxicas, un gato que se atiborra de hoja puede vomitar por volumen, así que la ubicación en alto sigue siendo buena idea.

Si sospechas que ha mordido algo

No induzcas el vómito por tu cuenta ni le des leche, aceite ni remedios caseros: con sustancias irritantes puedes empeorar la lesión al subir de nuevo por el esófago. Retira los restos de la boca si puedes hacerlo sin forzarlo, guarda un trozo de la planta o hazle una foto, y llama al veterinario o al servicio de urgencias describiendo qué planta es, cuánto ha podido comer y cuándo. Con lirios, no esperes a que aparezcan síntomas. Tienes una lista más amplia de riesgos alimentarios en alimentos tóxicos para gatos.

Los errores que más arruinan una maceta

  • Enterrar la semilla. Una capa fina de cobertura basta; a más profundidad, germinación desigual y brotes débiles.
  • Encharcar. El sustrato tiene que estar húmedo, no empapado. El exceso de agua es la causa número uno de moho y de raíz podrida.
  • Sol directo tras el cristal. Deseca la hoja en horas y quema la superficie del sustrato.
  • Usar tierra de jardín o de macetero con abono. Puede llevar fertilizante, huevos de insecto o esporas de hongo. Para una planta que se come, no compensa.
  • Sembrar semilla de césped ornamental. La destinada a jardinería suele ir tratada con fungicida, y se reconoce por su color rosado o azulado. No es apta para consumo animal.
  • Estirar la maceta amarilla. Cuando la hoja decae pierde jugosidad y el gato deja de aceptarla; además el sustrato viejo fermenta.
  • Ponerla junto al arenero. El gato no comerá ahí.
  • Esperar un efecto inmediato. Hay gatos que tardan días en interesarse. Frotar suavemente una hoja o dejarla en su ruta habitual ayuda más que insistir poniéndosela delante del hocico.

Garantía, devolución y qué puedes reclamarnos

Compras a distancia, así que la ley te da dos cosas distintas que a menudo se confunden.

La primera es el derecho de desistimiento: catorce días naturales desde que recibes el pedido para devolverlo sin dar ninguna explicación, según los artículos 102 a 108 del RDL 1/2007. Dentro de ese plazo puedes abrir la caja y comprobar el producto igual que lo harías en una tienda física. Cualquier condición del tipo «solo se admiten devoluciones con el precinto intacto» sería contraria a la norma y no la vas a leer aquí. La excepción que sí aplica a este artículo concreto es la del artículo 103.d, referida a bienes que pueden deteriorarse con rapidez: una vez has hidratado el sustrato y sembrado, la maceta es un cultivo vivo en marcha y deja de ser devolvible. Por eso, si dudas, decide antes de sembrar.

La segunda es la garantía legal de conformidad: tres años desde la entrega, según el RDL 7/2021 para las compras realizadas a partir del 1 de enero de 2022. Cubre que lo que recibes se corresponda con lo anunciado y esté en condiciones de uso. Si la maceta llega rota, el sustrato viene contaminado o la semilla no germina en las condiciones descritas, respondemos nosotros como vendedor, sin mandarte al fabricante.

Para cualquiera de las dos vías escribe a [email protected] con el número de pedido, o usa el WhatsApp de atención en horario de 9:00 a 21:00.

Preguntas frecuentes

Lo que mas nos preguntan. Si tu duda no esta aqui, escribenos.

Maceta, sustrato y semillas de avena, cebada y trigo. Es un kit para sembrar en casa: no llega con la hierba ya crecida. Necesitarás agua y, si puedes, un pulverizador.
No. El catnip es Nepeta cataria, una planta de la familia de la menta cuyo aroma provoca una respuesta de comportamiento pasajera en parte de los gatos. Lo que siembras aquí es hierba de cereal: avena, cebada y trigo germinados, que el gato mordisquea y traga. Son dos productos distintos y hacen cosas distintas.
Con el sustrato húmedo y una temperatura de casa normal, los primeros brotes suelen verse a los dos o tres días. La hoja alcanza altura de uso, unos ocho a doce centímetros, alrededor de la primera semana o los diez días. En una habitación fría el proceso se alarga.
Entre dos y cuatro semanas, según lo que la use el gato. Cuando la hoja amarillea o el sustrato empieza a oler, se retira y se siembra otra. Si cortas los tallos a tres o cuatro centímetros, el cereal suele rebrotar una o dos veces antes de agotarse.
La mayoría de los gatos se autorregulan y picotean poco. Si el tuyo se abalanza y come hasta vomitar cada vez, retira la maceta entre tomas, ofrécesela en ratos cortos y coméntalo con tu veterinario: esa avidez puede tener causas que no se arreglan con más hierba.
No. La hierba no tiene efecto antiparasitario y no trata un tricobezoar formado ni una obstrucción. Aporta fibra vegetal y actúa como enriquecimiento. La desparasitación se hace con producto prescrito por el veterinario y las bolas de pelo se manejan con cepillado, dieta y revisión clínica cuando se repiten.
Un vómito puntual con hierba o pelo, en un gato que sigue activo, come y hace deposiciones normales, no suele indicar problema. Deja de ser normal si se repite varios días, si hay arcadas sin expulsar nada, sangre, restos oscuros tipo poso de café, decaimiento, pérdida de apetito o de peso. En ese caso, veterinario.
La hierba de cereal no está contraindicada por edad, pero en gatitos, gatos geriátricos o animales con enfermedad digestiva, renal o dental conocida conviene preguntar antes en la consulta. Cualquier cambio en lo que ingiere un gato con patología se decide con su veterinario.
Mejor no. En zonas verdes urbanas puede haber herbicida, abono, restos de orina y heces de otros animales o formas infectantes de parásitos. Con una maceta propia controlas la semilla y el sustrato y no le echas nada encima.
Tienes 14 días naturales para desistir sin dar explicaciones, conforme a los artículos 102 a 108 del RDL 1/2007, y puedes abrir la caja y comprobar el producto. Si ya has sembrado, la maceta pasa a ser un bien vivo que se deteriora con rapidez y puede quedar fuera del desistimiento por la excepción del artículo 103.d, así que si dudas, decide antes de sembrar. Además tienes tres años de garantía legal de conformidad (RDL 7/2021) si lo recibido no es conforme.
Recibes una maceta nueva cada 30 días con un 20 % de descuento sobre el precio de compra única. Puedes pausarla o cancelarla cuando quieras desde tu cuenta, sin permanencia. Tiene sentido si quieres encadenar cultivos y no quedarte sin hierba entre una siembra y la siguiente.