¿Sabes qué comida seca para gatos realmente cuida su salud?

Comida seca para gatos

Última revisión: 14 septiembre 2026 · Redacción de Comecat · Guía informativa: no sustituye la consulta veterinaria

Comida seca para gatos: la respuesta corta

La comida seca para gatos (pienso o croquetas) puede ser la base de la dieta de un gato sano si en la etiqueta pone «alimento completo» para su especie y su etapa de vida, si ajustas la ración a su peso ideal y si te aseguras de que bebe lo suficiente. Su gran punto débil es el agua: un pienso seco trae muy poca humedad y el gato, que desciende de un cazador del desierto acostumbrado a hidratarse con sus presas, no suele compensarlo bebiendo. Por eso, en gatos con tendencia a problemas urinarios, con sobrepeso o que beben poco, combinar pienso con comida húmeda o fomentar que beban es una decisión sensata.

En esta guía vas a encontrar lo que de verdad sirve para elegir y usar bien un pienso: cómo leer la etiqueta según la normativa europea, cómo comparar proteína y carbohidratos entre productos que parecen iguales, cuánto darle, qué cambia en un gato esterilizado, cómo pasar de un pienso a otro sin trastornos digestivos y cómo conservar el saco para que no se estropee.

Nota de transparencia: en Comecat no hemos hecho pruebas propias de marcas ni tenemos un panel de gatos probadores, así que aquí no vas a ver rankings ni puntuaciones. Esta guía es informativa, se apoya en fuentes públicas que enlazamos al final (FEDIAF, WSAVA, International Cat Care y el Reglamento (UE) 767/2009) y no sustituye la valoración de tu veterinario, que conoce el historial de tu gato.

Qué es exactamente la comida seca para gatos y qué aporta

El pienso seco es un alimento que se fabrica mezclando ingredientes de origen animal y vegetal, cociéndolos y dándoles forma de croqueta, casi siempre mediante extrusión. Después se seca y se recubre de grasas y saborizantes para hacerlo apetecible. El resultado es un producto con poca agua, que aguanta semanas abierto y concentra muchas calorías en poco volumen.

Ventajas reales del pienso

Limitaciones que conviene tener claras

Pienso seco o comida húmeda: hidratación y riesgo urinario

Es la pregunta que más se repite y la que más confusión genera. Ninguno de los dos formatos es «el bueno» por definición: los dos pueden ser completos y equilibrados. Lo que cambia es la cantidad de agua que el gato recibe con la comida y la facilidad para pasarse de calorías.

AspectoPienso secoComida húmeda
Humedad habitual6-10 % aprox.75-85 % aprox.
Energía por 100 g (orientativa)Alrededor de 350-420 kcalAlrededor de 70-120 kcal
Agua que aporta la raciónMuy poca: el gato tiene que beberLa mayor parte de lo que necesita
Saciedad por caloríaMenor: poco volumenMayor: mucho volumen
Conservación una vez abiertoSemanas, bien cerradoHoras fuera; uno o dos días en nevera
Coste por caloríaMás bajo, en generalMás alto, en general
Uso en juguetes dispensadoresMuy fácilLimitado

Los rangos de la tabla son orientativos y cambian mucho de un producto a otro. El dato que manda es el de tu etiqueta: la humedad aparece en los componentes analíticos y la energía, cuando el fabricante la indica, en kcal por kilo o por 100 g.

¿Beben más los gatos que comen pienso?

Sí, beben más agua del bebedero que los que comen húmedo, pero en general no llegan a compensar del todo la diferencia, así que el agua total que entra en su cuerpo suele ser menor. El gato tiene un impulso de sed poco intenso y tiende a concentrar mucho la orina. En un animal sano eso no supone un problema por sí solo, pero en gatos predispuestos favorece que la orina esté más concentrada.

Qué tiene que ver con las vías urinarias

Las enfermedades del tracto urinario inferior felino (cistitis idiopática, cristales y cálculos, tapones uretrales) tienen varias causas a la vez: estrés, sobrepeso, poca actividad, vivir solo en interior y beber poco. International Cat Care explica que aumentar el consumo de agua es una de las medidas que más ayudan, y que la comida húmeda es una vía práctica para conseguirlo. La comida seca no «provoca» por sí sola estos problemas, pero en un gato que ya los ha tenido tu veterinario probablemente te pedirá más agua en la dieta.

Si tu gato macho entra y sale del arenero, se esfuerza y apenas saca unas gotas o nada, no esperes a mañana: una obstrucción urinaria es una urgencia veterinaria que puede ser mortal en poco tiempo.

La opción intermedia: alimentación mixta

Muchos gatos comen bien con una combinación: pienso para una parte de las calorías del día y una lata o sobre para la otra. Lo que no puedes hacer es sumar las dos raciones completas que marcan los envases, porque engordará. Reparte las calorías: si le das la mitad de su energía diaria en húmedo, la ración de pienso tiene que bajar a la mitad. Tienes más detalle en nuestra guía de alimentación mixta para gatos.

Trucos para que un gato que come pienso beba más

Si notas que bebe muchísimo más de lo normal de repente, eso también es motivo de consulta: la sed excesiva puede ser un signo de enfermedad renal, diabetes o hipertiroidismo. Lo contamos en qué hacer si tu gato no bebe agua.

Cómo leer la etiqueta del pienso: Reglamento (UE) 767/2009 y FEDIAF

En España no se aplica la normativa estadounidense (AAFCO), que verás citada en muchas webs traducidas. Aquí manda el Reglamento (UE) 767/2009, sobre comercialización y uso de los piensos, que fija qué debe aparecer en el envase. Además, la mayoría de fabricantes europeos siguen las directrices nutricionales y el código de etiquetado de FEDIAF, la federación europea de la industria de alimentos para animales de compañía.

Primero: ¿completo o complementario?

Es lo más importante de toda la etiqueta y casi nadie lo mira. Un alimento completo está formulado para cubrir por sí solo todas las necesidades nutricionales del gato en la etapa indicada. Un alimento complementario (muchos snacks, algunas latas «gourmet», toppers) no lo hace y solo sirve como parte de una dieta que ya es completa. Si tu gato come únicamente un complementario, le faltarán nutrientes aunque le encante.

Qué tiene que aparecer en el envase

Elemento de la etiquetaQué te diceEn qué fijarte
Tipo de alimento«Completo» o «complementario»Para la base de la dieta, siempre completo
Especie y etapaGato; gatito, adulto, senior o todas las etapasQue coincida con la edad y la situación de tu gato
ComposiciónIngredientes en orden decreciente de peso, o por categoríasQué va primero y si hay porcentajes declarados
AditivosVitaminas, oligoelementos, conservantes, antioxidantesQue la taurina y las vitaminas aparezcan añadidas
Componentes analíticosProteína bruta, grasa bruta, fibra bruta, ceniza bruta; humedad si supera el 14 %Úsalos para comparar en materia seca
Modo de empleoTabla de ración diaria según pesoPunto de partida, no dogma
Lote y fecha de consumo preferenteTrazabilidad y vida útilAnótalos o guarda el saco original
Responsable y número de establecimientoQuién lo fabrica o comercializaA quién reclamar si hay un problema
Medio de contactoTeléfono gratuito u otro canal para consultasÚtil para pedir las kcal si no vienen

La lista de ingredientes: qué significa el orden

Los ingredientes se enumeran de más a menos peso, pero ese peso se mide antes de cocinar y secar. La carne fresca tiene mucha agua, así que «pollo fresco» en primera posición puede acabar pesando bastante menos en la croqueta final que una «proteína deshidratada de ave» que aparece más abajo. Por eso el orden de la lista orienta, pero no basta: la proteína real la dicen los componentes analíticos.

Otra trampa habitual es el fraccionamiento: repartir un mismo tipo de ingrediente en varios nombres (maíz, harina de maíz, gluten de maíz) para que ninguno quede arriba. Si ves varias fracciones del mismo cereal o legumbre, súmalas mentalmente.

«Con pollo», «rico en pollo» y «sabor pollo» no son lo mismo

Cuando el envase destaca un ingrediente con palabras o imágenes, el reglamento exige indicar su porcentaje. El código de buenas prácticas de etiquetado de FEDIAF añade una escala orientativa para los nombres comerciales: si el nombre del producto es el ingrediente («Pollo»), debe llevar al menos un 26 %; «rico en» o «alto en», al menos un 14 %; «con», al menos un 4 %; y «sabor a» indica una cantidad menor que basta para dar ese sabor. Leer esa palabrita te ahorra más de una sorpresa.

Los componentes analíticos, uno a uno

Si quieres profundizar, en el blog tienes una guía específica sobre cómo leer las etiquetas de la comida para gatos.

Proteína, grasa y carbohidratos: cómo comparar piensos de verdad

El gato es un carnívoro estricto: su metabolismo está preparado para obtener energía de la proteína y la grasa, y utiliza la proteína incluso cuando le sobra glucosa. Eso no significa que no pueda digerir almidón cocinado, pero sí que una dieta con mucha proteína de buena calidad encaja mejor con su fisiología que una con mucho relleno de carbohidratos.

Paso 1: pasar los porcentajes a materia seca

Los porcentajes de la etiqueta están expresados «tal cual», con el agua incluida. Para comparar un pienso con otro, o un pienso con una lata, tienes que quitar el agua de la ecuación. La fórmula es sencilla: porcentaje en materia seca = porcentaje en etiqueta ÷ (100 − humedad) × 100.

Paso 2: estimar los carbohidratos que no te dicen

Los carbohidratos no son obligatorios en la etiqueta. Puedes estimarlos restando a 100 el resto de componentes: carbohidratos aproximados = 100 − (proteína + grasa + fibra + ceniza + humedad). Es el llamado extracto libre de nitrógeno: un cálculo aproximado, pero muy útil para ver diferencias grandes.

Cálculo con cifras de ejemploPienso seco (ejemplo)Comida húmeda (ejemplo)
Proteína en etiqueta32 %10 %
Grasa en etiqueta14 %5 %
Fibra en etiqueta3 %0,5 %
Ceniza en etiqueta7 %2 %
Humedad8 %80 %
Carbohidratos estimados (tal cual)36 %2,5 %
Proteína en materia seca34,8 %50 %
Carbohidratos en materia seca39,1 %12,5 %

Las cifras de esta tabla son inventadas a propósito para enseñar el cálculo, no corresponden a ningún producto. Fíjate en lo que muestra: la lata parecía tener tres veces menos proteína que el pienso y, quitando el agua, resulta que tiene más. Haz la misma cuenta con los dos o tres piensos que estés valorando y verás diferencias que la parte frontal del saco no enseña.

Paso 3: calcular las calorías si el fabricante no las pone

Muchos fabricantes indican la energía metabolizable en kcal/kg; si no aparece, puedes pedirla por el canal de contacto del envase o estimarla con los factores de Atwater modificados que se usan para alimentos de mascotas: 3,5 kcal por gramo de proteína, 8,5 por gramo de grasa y 3,5 por gramo de carbohidratos. Con el pienso de ejemplo: (32 × 3,5) + (14 × 8,5) + (36 × 3,5) = 357 kcal por cada 100 g. Es una estimación: el dato del fabricante, si existe, es mejor.

La proteína de la etiqueta no dice nada de su calidad. Compara siempre en materia seca, mira qué fuentes de proteína van primero y desconfía de los envases que destacan un ingrediente sin decirte su porcentaje.

¿Y el pienso sin cereales?

«Sin cereales» describe lo que no lleva, no lo que lleva. Muchos piensos sin cereales sustituyen el maíz o el arroz por patata, guisantes o lentejas, y el total de carbohidratos puede ser parecido. Los cereales bien cocinados no son tóxicos para el gato ni una causa frecuente de alergia: cuando hay alergia alimentaria, lo habitual es que el responsable sea una proteína. Si te interesa este tipo de fórmula, valórala con la cuenta de materia seca y no por el reclamo; tienes más contexto en pienso sin cereales para gatos.

Nutrientes que tu gato no puede fabricar y el pienso tiene que aportar

La razón por la que no vale cualquier pienso, ni el del perro, es que el gato tiene necesidades muy particulares. Un alimento completo para gatos formulado según las directrices de FEDIAF las cubre, pero conviene que sepas por qué importan.

Taurina

El gato no sintetiza suficiente taurina y la necesita en la dieta. Su carencia prolongada se ha asociado a cardiomiopatía dilatada, degeneración de la retina y problemas reproductivos. Por eso los piensos para gatos la añaden como aditivo y por eso no debes alimentar a un gato con pienso de perro de forma habitual. Lo explicamos a fondo en la importancia de la taurina en gatos.

Arginina

Es un aminoácido que el gato necesita en cada comida para eliminar el amoníaco que produce al metabolizar proteína. Una dieta sin arginina puede provocar síntomas graves en pocas horas. Las carnes la aportan de forma natural, así que en un alimento completo no es un problema; lo es en dietas caseras mal formuladas.

Vitamina A preformada y ácido araquidónico

A diferencia de las personas y los perros, el gato no transforma bien el betacaroteno de los vegetales en vitamina A, ni produce suficiente ácido araquidónico a partir de otros ácidos grasos. Los dos tienen que venir ya formados, principalmente de ingredientes animales o de la suplementación del fabricante.

Proteína en cantidad suficiente

Los gatos adultos necesitan más proteína que los perros adultos en proporción a su tamaño. Las recomendaciones de FEDIAF fijan mínimos distintos para gatitos, adultos y gatos en reproducción, y un alimento completo debe respetarlos. Lo que la etiqueta no te dirá es la digestibilidad, y ahí sí influye la calidad de las materias primas.

Cuánta comida seca darle a tu gato al día

No hay una cifra única en gramos que valga para todos, porque depende de las calorías de cada pienso, del peso ideal del gato, de si está esterilizado, de su edad y de cuánto se mueve. La forma práctica de hacerlo tiene tres pasos.

1. Parte de la tabla del envase

Busca la fila correspondiente al peso ideal de tu gato, no al peso actual si le sobran kilos. Las tablas suelen estar pensadas para gatos adultos con actividad media, y muchos gatos de interior esterilizados necesitan algo menos de lo que marcan.

2. Comprueba con un cálculo aproximado

En nutrición veterinaria se usa a menudo la energía en reposo, que se estima con la fórmula 70 × (peso en kg)0,75, y después se multiplica por un factor según la situación del animal. Para un gato adulto esterilizado de interior, ese factor suele moverse cerca de 1,0-1,2. Con un gato de 4 kg: 70 × 40,75 ≈ 198 kcal en reposo, lo que da unas 200-240 kcal al día. Con un pienso de 357 kcal por 100 g, serían unos 55-67 g diarios. Tómalo como punto de partida para hablar con tu veterinario, no como prescripción. Si prefieres no hacer cuentas, usa nuestra calculadora de comida para gatos.

3. Ajusta según la condición corporal, no según el cuenco vacío

La WSAVA propone una escala de condición corporal de 9 puntos en la que el 5 es el ideal: las costillas se palpan con facilidad bajo una capa fina de grasa, se aprecia la cintura vista desde arriba y la barriga no cuelga. Pesa a tu gato cada dos o tres semanas al principio y cada mes después. Si gana peso, reduce la ración alrededor de un 10 % y vuelve a comprobar; si lo pierde sin buscarlo, consulta.

Premios y horarios

Si quieres más ejemplos, en el blog tienes una guía sobre la cantidad de pienso diario para gatos.

Comida seca para gatos esterilizados

Tras la esterilización, el gasto energético del gato baja y el apetito tiende a subir. Esa combinación explica por qué muchos gatos engordan en los meses siguientes a la operación si se les sigue dando la misma cantidad. International Cat Care señala la esterilización entre los factores que aumentan el riesgo de obesidad, junto con la vida en interior y la poca actividad.

¿Hace falta un pienso «para esterilizados»?

No es obligatorio, pero puede ayudar. Estas fórmulas suelen tener menos calorías por gramo, algo más de fibra para dar saciedad y un contenido de proteína suficiente para mantener la masa muscular mientras se controla la grasa. Algunas incluyen también un perfil mineral pensado para la salud urinaria. Lo que de verdad cuenta es la ración: un pienso normal bien racionado funciona mejor que uno para esterilizados servido sin medir.

Qué hacer justo después de la operación

Si buscas orientación para elegir, tenemos una guía de pienso para gatos esterilizados.

En un gato esterilizado, el mejor pienso del mundo engorda igual si la ración no se pesa. Primero la báscula, después la marca.

Gatitos, adultos, senior y dietas veterinarias

Gatitos

Un gatito necesita más energía, proteína y ciertos minerales por kilo que un adulto. Elige un pienso completo para gatitos o uno indicado para «todas las etapas de vida», que está formulado para cubrir también el crecimiento. Las croquetas pequeñas, humedecidas al principio si hace falta, facilitan el paso desde la leche materna. Consulta con tu veterinario el momento de cambiar a pienso de adulto.

Adultos

Aquí entran la mayoría de los gatos. Un pienso completo para adultos, bien racionado, con agua abundante y, si puedes, algo de comida húmeda, es una base razonable. Los piensos «indoor», para pelo largo o para bolas de pelo son variantes con cambios de calorías o fibra: pueden ser útiles, pero no son imprescindibles.

Gatos mayores

Con la edad cambian muchas cosas: unos gatos pierden masa muscular y peso, otros engordan, y aparecen con más frecuencia la enfermedad renal, el hipertiroidismo o los problemas dentales que dificultan masticar. No existe una única pauta senior; a partir de cierta edad tiene sentido hacer revisiones periódicas y decidir la dieta con los análisis delante. Tienes más detalle en comida para gatos senior.

Dietas veterinarias: nunca por tu cuenta

Los piensos renales, urinarios de disolución de cristales, gastrointestinales o hipoalergénicos de uso veterinario están diseñados para una patología concreta y pueden ser inadecuados para un gato sano. Por ejemplo, una dieta pensada para disolver un tipo de cristal no sirve para otro tipo y puede empeorarlo. Úsalos solo con diagnóstico y seguimiento veterinario. Para el caso urinario, consulta nuestra guía de comida para gatos con problemas urinarios.

Cómo cambiar de pienso sin trastornos digestivos

El aparato digestivo del gato agradece los cambios graduales, y además muchos gatos desconfían de los alimentos nuevos. Una transición de siete a diez días mezclando el pienso antiguo con el nuevo es la pauta más habitual.

DíasPienso actualPienso nuevoQué vigilar
1-275 %25 %Que coma con normalidad
3-450 %50 %Heces: consistencia y frecuencia
5-725 %75 %Vómitos, gases o rechazo
8-100 %100 %Peso a las dos o tres semanas

Es una pauta orientativa. Si tu gato tiene el estómago sensible, alarga cada fase unos días. Si rechaza el nuevo pienso, vuelve a la mezcla anterior y avanza más despacio, o prueba con una textura o un tamaño de croqueta distinto.

El error peligroso: esperar a que «tenga hambre»

Con los perros a veces funciona dejar que se lo acaben comiendo. Con los gatos, no: un gato que deja de comer durante varios días, sobre todo si tiene sobrepeso, puede desarrollar lipidosis hepática, una enfermedad grave del hígado. Si tu gato pasa un día entero sin probar bocado, llama a tu veterinario en lugar de insistir con el pienso nuevo.

Si quieres ver el proceso con más detalle, tienes la guía de transición alimentaria en gatos.

Cómo conservar el pienso para que no pierda calidad

Un buen pienso mal guardado se estropea: la grasa se enrancia, las vitaminas se degradan y aparecen ácaros de almacén u hongos si coge humedad. La conservación importa tanto como la elección.

Y ojo con lo que cae al suelo de la cocina: algunos alimentos humanos son peligrosos para los gatos. Tienes la lista en alimentos tóxicos para gatos.

Lista rápida para elegir una comida seca para tu gato

  1. ¿Pone «alimento completo» para gatos? Si no, no sirve como base.
  2. ¿La etapa de vida coincide con la de tu gato (gatito, adulto, senior o todas las etapas)?
  3. ¿Tu gato tiene alguna situación especial (esterilizado, sobrepeso, problemas urinarios, renales o digestivos)? Si hay diagnóstico, la dieta la decide el veterinario.
  4. Calcula proteína y carbohidratos en materia seca de las opciones que dudes y compáralas.
  5. Mira qué fuentes de proteína encabezan la lista y si se declaran porcentajes de los ingredientes destacados.
  6. Comprueba las kcal para saber cuánto tendrás que servir. Un pienso muy calórico obliga a raciones pequeñas.
  7. Revisa lote, fecha de consumo preferente y datos del responsable.
  8. Elige un tamaño de saco que se termine en pocas semanas.
  9. Planifica el agua: fuentes, cuencos y, si puedes, una parte de comida húmeda.
  10. Haz la transición en 7-10 días y vigila peso, heces y apetito.

El precio por kilo no dice mucho por sí solo: dos piensos con precios parecidos pueden tener densidades calóricas muy distintas, y lo que realmente pagas es el coste por día de alimentación. Multiplica los gramos diarios que necesita tu gato por el precio del kilo y compara esa cifra.

Preguntas frecuentes sobre la comida seca para gatos

¿Puedo darle solo comida seca a mi gato?

Sí, si es un alimento completo para su etapa de vida, la ración está ajustada y bebe lo suficiente. Muchos gatos sanos viven así. En gatos con antecedentes urinarios, con sobrepeso o que beben muy poco, añadir comida húmeda o fomentar el consumo de agua es muy recomendable; coméntalo con tu veterinario.

¿Es mejor la comida seca o la húmeda para los gatos?

Ninguna es mejor en términos absolutos. La húmeda aporta mucha agua y más saciedad por caloría; la seca es más cómoda, más barata por caloría y se conserva mejor. Para muchos gatos, una combinación de ambas repartiendo las calorías es el mejor equilibrio. Lo comparamos en detalle en comida húmeda o seca para gatos.

¿Cuántos gramos de pienso necesita un gato de 4 kg?

Depende de las calorías del pienso y de si está esterilizado. Como orientación, un gato adulto esterilizado de 4 kg suele necesitar unas 200-240 kcal diarias; con un pienso de unas 360 kcal por 100 g, eso son alrededor de 55-67 g al día. Compruébalo con la tabla del envase y ajusta según su condición corporal.

¿La comida seca limpia los dientes del gato?

Un pienso normal tiene un efecto limitado sobre el sarro: muchos gatos tragan las croquetas casi sin masticar. Hay piensos dentales con una estructura diseñada para frotar el diente, pero la medida más eficaz sigue siendo el cepillado y las revisiones bucales en el veterinario.

¿Qué significa «alimento completo» en la etiqueta?

Que el producto está formulado para cubrir por sí solo todas las necesidades nutricionales del gato en la etapa indicada. Un «alimento complementario» necesita combinarse con una dieta completa y no debe ser la base de la alimentación.

¿Qué porcentaje de proteína debe tener un buen pienso para gatos?

No hay un número mágico, porque la calidad y la digestibilidad importan tanto como la cantidad. Lo útil es comparar en materia seca: dividir el porcentaje de la etiqueta entre (100 − humedad) y multiplicar por 100. Un alimento completo que sigue las directrices de FEDIAF ya cumple los mínimos; entre dos opciones completas, las de más proteína animal y menos carbohidratos en materia seca encajan mejor con un carnívoro estricto.

¿Los piensos sin cereales son mejores para los gatos?

No necesariamente. Suelen sustituir los cereales por patata o legumbres y pueden tener carbohidratos parecidos. Los cereales cocinados no son un problema para la mayoría de gatos y las alergias alimentarias suelen deberse a proteínas. Juzga el pienso por su análisis en materia seca, no por el reclamo.

¿Puedo mezclar pienso de dos marcas?

Puedes, siempre que ambos sean completos y calcules la ración total para no pasarte de calorías. Introduce cualquier pienso nuevo de forma gradual y vigila las heces. Mezclar no aporta ventajas nutricionales por sí mismo; hazlo por palatabilidad o por logística, no porque «equilibre» la dieta.

¿Cuánto dura un saco de pienso abierto?

Mantiene su calidad unas pocas semanas si está bien cerrado, en su saco original y en un lugar fresco y seco. Respeta la fecha de consumo preferente y la indicación del fabricante sobre el consumo tras la apertura, y desecha el pienso si huele a rancio o a humedad.

¿Por qué mi gato vomita las croquetas nada más comer?

Muchas veces es porque come muy rápido, sobre todo si hay otros gatos alrededor. Prueba a repartir la ración en más tomas, usar un comedero antivoracidad o un juguete dispensador. Si los vómitos son frecuentes, hay pérdida de peso, apatía o sangre, consulta con el veterinario.

¿Puede comer mi gato el pienso del perro?

Un bocado ocasional no pasa nada, pero no como alimentación habitual: el pienso de perro no está formulado para las necesidades del gato en taurina, vitamina A, ácido araquidónico y proteína, y su carencia prolongada puede causar problemas serios.

¿Cuándo debo cambiar el pienso de mi gato?

Cuando cambie de etapa (de gatito a adulto, o al llegar a senior), tras la esterilización si no consigues controlar el peso con la ración, cuando el veterinario diagnostique un problema que requiera dieta específica o si el gato lo rechaza de forma persistente. Hazlo siempre de forma gradual.

Fuentes consultadas

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